De vudú y funerales a accidentes nucleares, esto es el turismo oscuro
De vudú y funerales a accidentes nucleares, esto es el turismo oscuro
Viajes hay para todos, tanto para quien busca unos días de relax en la playa como para quien sueña con una buena sesión de compras en alguna gran ciudad. Pero, también hay viajes para quien busca experiencias un poco distintas a las usuales, en lugares donde definitivamente no encontrarás recuerditos ni resorts de cinco estrellas sino ruinas, huesos, radiación e historia oscura. A este tipo de turismo, que visita sitios donde han ocurrido tragedias o están asociados a la muerte, se le llama “turismo oscuro” o “tanatoturismo”.
Los destinos cambian tanto como lo hacen los viajeros, pues incluyen de todo desde visitar la casa de Pablo Escobar hasta presenciar un ritual funerario asiático, viajar a escenarios de desastres nucleares (como Chernóbil o Fukushima), conocer un mercado dedicado exclusivamente al vudú e incluso, ir al famoso “bosque de los suicidios” en Japón.
Incluso, muchos teóricos dicen que visitas tan populares como los campos de concentración de Auschwitz, las catacumbas de París o la cárcel de Alcatraz en San Francisco entran dentro de esta categoría.
Otra cosa importante es que dado que muchos de los sitios que se visitan son poco conocidos para los turistas, es muy probable no encontrar un guía o un tour, por lo que en muchos casos los viajeros se ven obligados a moverse por su cuenta y ponerse en situaciones poco deseables.
Hay, por supuesto, muchas objeciones contra este tipo de turismo, ya que se cree que explota la muerte y el morbo, y en muchas ocasiones, invade la privacidad de la gente local. Por ejemplo, en Bali, Indonesia, muchos turoperadores han comenzado a vender la experiencia de “funerales auténticos”, llevando camionetas llenas de turistas a rituales funerarios.
Si quieres saber más de “turismo oscuro”, hay una serie de Netflix llamada “Dark Tourism”, en donde lo creas o no, el protagonista visita la Ciudad de México para ir a conocer más acerca del culto de la Santa Muerte en Tepito.